marzo 22, 2017

Gobierno y justicia deben enfrentar con mas determinación la inseguridad y criminalidad que azota al pais

Gobierno y justicia deben enfrentar con mas determinación la inseguridad y criminalidad que azota al pais

Editorial Con Fuerza

Santo Domingo.- Día tras día, el grito de auxilio retumba  en la nación, eso, sin importar el lugar, si es mañana, tarde o noche; ciertamente las víctimas de la delincuencia no se pueden contabilizar con precisión, la inseguridad ciudadana es tan evidente, que los antisociales desafían a las autoridades al cometer sus fechorías en  plazas públicas,  aun cuando las mismas tengan asignada seguridad militar o de compañías privadas.

Nuestro interés no es exagerar, ni mucho menos alarmar a una sociedad que hace tiempo esta sumergida en la incertidumbre ante la evaporación del clima de paz que una vez matizaba el ambiente.

Las instancias encargadas de garantizar la seguridad han mostrado interés en enfrentar el problema y  los delincuentes, dentro de los cuales hay numerosos policías y militares, han mostrado a su vez la intensidad de su fuerza y poderío desafiante.

Son muchas las víctimas, así como las denuncias  que se hacen  de múltiples modalidades delincuenciales, han sido muchas las vejaciones y las  muertes  de personas inocentes.

La indignación crece y la población no siente un combate de la delincuencia acompañado de la denominada voluntad política, de la determinación del Estado.

Es tiempo de que el presidente de la República reaccione  y tome medidas mas en consonancia con el sentimiento de desprotección que siente la población.

Es tiempo  de que la justicia comprenda que  hay que enfrentar los tecnicismos legales y aplicar todo el peso de la ley a quienes  irrespeten las reglas de convivencia cívica, respetuosa y pacifica.

La inseguridad, la corrupción y  la impunidad, han impulsado a la sociedad a reclamar vía movilizaciones, de acciones claras, precisas y contundentes  por parte de las autoridades correspondientes,  sin que  hasta ahora se observen las respuestas anheladas.

Esa indiferencia supone el recrudecimiento de los reclamos populares, razón por la cual, exhortamos a las autoridades que asuman sus roles y evidencien con cambios de forma y fondo que enfrentaran  el desafío de restaurar la seguridad y la paz que merece la nación.